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La mansedumbre

La mansedumbre es aquella fortaleza humilde que se somete a Dios y trata a los demás con bondad. Lejos de ser debilidad o cobardía, es poder bajo control, a imagen del corazón de Cristo. Jesús proclama en las Bienaventuranzas: «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad» (Mateo 5:5). Esta promesa trastorna los valores del mundo: no son los violentos ni los soberbios quienes poseen la herencia de Dios, sino los que andan en humildad. El Señor mismo se presenta como el modelo de esta virtud: «Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas» (Mateo 11:29). Su mansedumbre no le impedía obrar con autoridad, pero revelaba un corazón enteramente rendido a la voluntad del Padre. Moisés también es descrito como «muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra» (Números 12:3), y sin embargo condujo a todo un pueblo. La Escritura honra la mansedumbre como virtud preciosa a los ojos de Dios. El apóstol Pedro exhorta a los creyentes a cultivar «el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios» (1 Pedro 3:4). Figura también entre el fruto del Espíritu (Gálatas 5:23). Estos versículos invitan a cultivar un espíritu manso, que confía en Dios, responde con bondad y halla su fuerza no en el dominio, sino en la humilde dependencia del Señor.

Versículo principal

“Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre aparejados para responder con mansedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros:”

Versículos bíblicos sobre La mansedumbre

1 Pedro 3:15

“Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre aparejados para responder con mansedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros:”

Colosenses 3:12

“Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;”

Gálatas 5:23

“Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.”

1 Corintios 4:21

“¿Qué queréis? ¿iré á vosotros con vara, ó con caridad y espíritu de mansedumbre?”

1 Timoteo 6:11

“Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, la caridad, la paciencia, la mansedumbre.”

2 Corintios 10:1

“EMPERO yo Pablo, os ruego por la mansedumbre y modestia de Cristo, yo que presente ciertamente soy bajo entre vosotros, mas ausente soy confiado entre vosotros:”

Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre la mansedumbre?
Mateo 5:5 declara: «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.» La mansedumbre es una fortaleza humilde, sometida a Dios, que la Escritura honra como virtud preciosa a sus ojos.
¿Es la mansedumbre una debilidad según la Escritura?
No. Es poder bajo control, a imagen de Cristo, «manso y humilde de corazón» (Mateo 11:29). Moisés, el más manso de los hombres (Números 12:3), condujo a todo un pueblo.
¿Cómo cultivar la mansedumbre?
1 Pedro 3:4 valora «un espíritu afable y apacible», de grande estima delante de Dios. La mansedumbre es parte del fruto del Espíritu (Gálatas 5:23) y se desarrolla en la humilde dependencia de Dios.

Aplica estos versículos a tu vida

La Escritura cobra vida cuando la meditamos y la vivimos día a día. Lee estos versículos en su contexto completo, pide comprensión en oración y pregunta a Dios cómo hablan a tu situación de la mansedumbre.

Autor:
Equipo Editorial de The Lord Will
Revisado por:
Ugo Candido
Última actualización: